
El agua es en realidad después del oxÃgeno, el segundo nutriente más importante para el ser humano. Sin embargo a veces es uno de los menos consumidos. Es importante saber que el ser humano es básicamente agua.  El recién nacido contiene aproximadamente 65 % de agua, el niño contiene 60% de agua y el adulto entre 45 a 50% de agua. Entonces siendo asÃ, es importante poder reponer la cantidad de lÃquidos que consumimos.
Los niños pequeños y los ancianos son el grupo de edad más expuesto, ya que en el primer grupo, el riesgo de deshidratación es alto y rápido, por su parte en el grupo de los ancianos, la mayorÃa no consume mucha agua, lo que también condiciona a que se presente deshidratación rápidamente. La ingesta muchas veces esta disminuida por situaciones de salud que comprometen la deglución, la falta de movilidad o el miedo a tener incontinencia.
El ser humano pierde lÃquidos en forma sensible y en forma insensible (pérdidas insensibles). La producción de orina, heces, saliva, jugos gástricos, respirar, pérdida de agua a través de la piel, sudoración entre otros, condiciona pérdidas cotidianas sin a veces siquiera estar condicionadas a actividad fÃsica. En el dÃa las pérdidas de lÃquidos llegan a ser aproximadamente 2 litros. Por esa razón se debe reponer esta misma cantidad a lo largo del dÃa.
El agua nos ayuda a realizar muchos procesos quÃmicos del cuerpo y también nos ayuda a estar más saludables, tiene un papel purificador y regulador. Un adecuado balance de lÃquidos nos ayuda a prevenir la deshidratación y una buena salud a nivel de piel y mucosas también. Por eso debemos tomar más agua y menos bebidas azucaradas.
Ahora que ya sabe, póngalo en práctica, es cuestión de irse acostumbrando, es natural, no tiene calorÃas y nos ayuda a estar saludables, pruébela.
Fuente:Dr. Arnaldo Hurtado













