Recuerdo cuando veraneaba de niño en playa, mi madre nos obligaba a levantarnos temprano (9 de la madrugada como dirían muchos de mis pacientes adolescentes), nos invitaba a tomar desayuno, para después tener un consabido piqueo matutino en la playa y luego un almuerzo tirando al lonche.
Sin embargo esta realidad no sólo se aplica a [...]